Vivir una vida larga y sana es una aspiración común, pero conseguirlo requiere algo más que buenos genes. Muchos hábitos cotidianos pueden influir negativamente en el proceso de envejecimiento, provocando problemas como demencia, dolor crónico y problemas cardiovasculares. He aquí diez hábitos de salud que hay que vigilar, según los expertos.
1. Descuidar la atención preventiva
Las revisiones médicas rutinarias y las vacunas son cruciales para mantener la salud a largo plazo. La Dra. Heather Whitson, del Duke Aging Center, subraya que las revisiones periódicas pueden ayudar a prevenir graves problemas de salud a largo plazo, del mismo modo que el mantenimiento rutinario mantiene el buen funcionamiento de un coche.
2. Evitar las interacciones sociales
Socializar es esencial para la salud mental y física. El Dr. Lee Lindquist, de Northwestern Medicine, señala que mantenerse en contacto con personas positivas y felices puede aumentar significativamente la esperanza de vida. Se ha demostrado que el aislamiento social, especialmente destacado durante la pandemia de COVID-19, perjudica las funciones cognitivas y el bienestar general.
3. No revisar la medicación
A medida que envejece, sus necesidades de medicación pueden cambiar. La Dra. Lindquist señala que algunos medicamentos recetados a los 40 y 50 años pueden no ser adecuados a los 70 y 80 años. Revise periódicamente su medicación con el médico para evitar efectos secundarios o riesgos innecesarios.
4. Ejercicio de salto
La actividad física regular es vital para la salud en general. El ejercicio beneficia el estado de ánimo, el peso, los huesos, el corazón y el cerebro. Intente hacer al menos 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio intenso a la semana para aprovechar sus beneficios.
5. Fumar
Fumar es uno de los principales factores de riesgo de numerosos problemas de salud, como el cáncer de pulmón y las cardiopatías. La Asociación Americana del Pulmón sugiere centrarse en las razones personales para dejar de fumar y buscar el apoyo de los profesionales sanitarios para superar la adicción.
6. Seguir una dieta poco saludable
Una dieta nutritiva, en particular una similar a la dieta mediterránea, puede mejorar significativamente la duración de su salud. Esta dieta hace hincapié en el pescado, las frutas enteras, las verduras y los cereales, y reduce al mínimo los alimentos procesados. Empezar a adoptar hábitos alimentarios saludables en una etapa temprana de la vida facilita su mantenimiento a medida que se envejece.
7. No dormir lo suficiente
Un sueño adecuado es crucial para la salud en general. Dormir mal puede aumentar el riesgo de demencia, cardiopatías y estrés diario. Los adultos deberían dormir entre siete y nueve horas por noche y consultar con su médico cualquier trastorno del sueño.
8. No gestionar el estrés
El estrés crónico tiene numerosos efectos negativos sobre la salud, como el debilitamiento de la función inmunitaria y el aumento de la tensión arterial. Encontrar formas de controlar el estrés, por ejemplo mediante técnicas de relajación o apoyo profesional, es esencial para envejecer con salud.
9. Ignorar la planificación sanitaria futura
Es importante planificar los posibles problemas de salud en los últimos años de vida. La Dra. Lindquist sugiere hablar de los planes para el "cuarto trimestre de la vida", incluidas las condiciones de vida y las necesidades sanitarias, para asegurarse de estar preparado para los retos futuros.
10. Pasar por alto la planificación financiera
La seguridad financiera es crucial para una jubilación cómoda. El Dr. Whitson subraya la importancia de planificar una vida potencialmente larga después de la jubilación para evitar que los ahorros se agoten. Considere su futuro financiero como parte de su estrategia global de longevidad.
Si aborda estos hábitos de salud, puede mejorar sus posibilidades de vivir una vida más larga y saludable.
Fuente: HuffPost vía Apple News
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